lunes, 20 de febrero de 2012

Nibali está de vuelta


Apenas diez días de competición le han bastado a Vincenzo Nibali para volver a levantar los brazos en una línea de meta. Y esta victoria tiene su peso, porque en el pasado 2011 el italiano de 27 años no logró sumar ningún triunfo a su ilustre historial. Se habló mucho sobre el rendimiento del ‘Scualo’. Lo cierto es que, mirando sus números, se puede entender que bajó un peldaño –o dos- con respecto a 2010, temporada en la que se hizo con la Vuelta a España –nunca sabremos qué habría pasado de no caerse Antón camino a Peña Cabarga- y rozó también la victoria final en el Giro.

Sin embargo, en 2011 nos encontramos con el Nibali más valiente y decidido. Capaz de jugársela a una carta contra todos, aunque al final siempre acabó perdiendo. Por ejemplo, en la etapa del Giro de Italia que acabó en Zoncolan. O el Giro de Lombardia en el que atacó a 50 kilómetros del final y sólo el terreno llano y el fuerte viento le impidieron llegar victorioso a la línea de meta. Fue, como decíamos, una temporada plagada de buenos puestos en la que sólo le faltó rematar. Tercero en el Giro de Italia –segundo ahora tras la descalificación de Contador-, en el que rozó el triunfo en varias etapas. Quinto en la Tirreno-Adriatico. Top-10 también en la Vuelta a España.

Quizás fue precisamente ahí, en la Vuelta, donde el italiano quedó por debajo de lo que de él se esperaba. Tras los problemas de Igor Antón desde el principio, y con ‘Purito’ Rodríguez flaqueando, Nibali estaba en la mejor posición para alzarse con el segundo triunfo en Madrid. Pero le fallaron las fuerzas y la carrera se le hizo larga a falta de una semana, cuando marchaba tercero y en posición de asaltar el liderato. Asturias y Peña Cabarga fueron demasiado para él, que terminó séptimo en la ronda española.

Ahora, tras hacer borrón y cuenta nueva, regresa a la senda del triunfo. Tampoco es que ganar una etapa en el Tour de Omán sea como para dar por hecha la temporada, pero sí sirve como declaración de intenciones y balón de oxígeno de cara a los verdaderos objetivos del año, empezando cómo no por el Tour de Francia. Esperemos que la mejor versión del italiano esté de vuelta, si es que alguna vez llegó a irse. 

Con 27 años, el de Messina está entrando en la edad de madurez. Los años en los que el ciclista puede dar sus máximas prestaciones. Una Vuelta a España, una etapa en el Giro, un Tour de San Luis y un Giro de Trentino, junto con otras muchas victorias, pueden dar fe de su calidad. Después de un añito en blanco, el tiburón empieza 2012 con ganas. Veremos si lo refrenda en las grandes carreras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario